30 de abril de 2012

Comentario de una particularidad del Evangelio de San Juan

En un fragmento de su libro, su Santidad Benedicto XVI, respondiendo a la pregunta de quiénes eran los acusadores de Jesús, explica, citando a San Juan, que al hablar de judíos el Evangelio “no indica de ningún modo, como un lector moderno tendería a interpretar, al pueblo de Israel, sino más bien a la aristocracia del Templo”. El Papa quiso subrayar de este modo que la acusación de deicidio, formulada desde el Medievocontra los judíos, no tiene ningún fundamento en los textos sagrados del cristianismo.

REALIDAD HISTÓRICA DEL EVANGELIO DE SAN JUAN

Rico, complejo y difícil, diferenciándose de los tres primeros evangelios(Sinópticos), que fueron escritos antes de la sublevación del pueblo judío de Galilea y Judea contra la dominación romana de los años 66-70e.c., el Evangelio de San Juan fue escrito con posterioridad a dicha guerra. Antes de la sublevación los judíos cristianos, aunque eran muy hostigados por las autoridades político-religiosas, entraban libremente en las sinagogas comunes y debatían con los judíos ortodoxos la doctrina de Jesús y la divulgaban. Después de la destrucción del Templo de Jerusalén, dirigentes secundarios de judíos ortodoxos sobrevivientes, se establecieron en Iabne(cerca de Jaffa) con autorización de los odiados romanos dominadores. Los dirigentes judíos ortodoxos de Iabne no dejaron entrar más a los judíos cristianos a sus sinagogas porque no apoyaron a la rebelión (“Den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios”, Mat.22,21), y además alarmados porque después de la guerra, muchos judíos ortodoxos adoptaban la nueva doctrina cristiana. Los judíos cristianos de Palestina se disgustaron profundamente con el grupo de judíos ortodoxos de Iabne.

San Juan, que sobrevivió hasta esa época, y sus discípulos, radicados en Éfeso, tenían estrechos vínculos con los judíos cristianos de Palestina y de los sentimientos y emociones de su tiempo. El cuarto Evangelio lo escribió por inspiración divina pero la redacción fue humana. Finalmente, la redacción definitiva la realizaron los discípulos, que, presuntamente, muy disgustados con el pequeño grupo de judíos ortodoxos de Iabne, generalizaron con el nombre de “judíos” a todos los enemigos de Jesús. En realidad los enemigos de Jesús solo habían sido los malos herodianos, las malas autoridades religiosas y políticas vendidas y pequeños grupos de malos saduceos y malos fariseos, pero no todo el pueblo judío común de Palestina que en general no lo había rechazado(ver Lc.21,38 y 18,48).

San Juan, discípulo preferido de Jesús, vivía en total entrega a sus mandamientos y doctrina, y al mismo tiempo practicaba, como todos los cristianos judíos, las tradiciones judías no modificadas. Junto con sus discípulos respetaban esas conmemoraciones y circuncidaban a sus hijos, pero su total entrega y su veneración infinita por Jesús se manifiestan esplendorosamente en su Evangelio. Considerando el supremo mandamiento de amar a Dios y al prójimo y haciendo abstracción del disgusto, que acusa a todos los judíos de rechazar a Jesús, el Evangelio muestra una REALIDAD más amplia: el “mundo” o las “tinieblas”, dominado por Satanás, el príncipe de este mundo, que actúa contra Dios y su Cristo. Jesús se entrega a la muerte como el Cordero Pascual inocente para expiar el pecado del mundo.

La aclaración enunciada por su Santidad Benedicto XVI con respecto al Evangelio de San Juan, que los medios de comunicación masivos dieron como una noticia fugaz, es conocida por las autoridades de la Iglesia y colaboradores pero no por las multitudes católicas (Mil millones de almas). Será una hermosa bendición difundirla profusamente a todo el género humano, junto con la Realidad Histórica de los acontecimientos, para honrar la verdad y los Derechos Humanos; y para mayor gloria de nuestra militante Iglesia Católica.



LOS DERECHOS HUMANOS


El diccionario define a los Derechos Humanos como, "conjunto de derechos y libertades considerados como inherentes a la naturaleza humana, lo que implica especialmente su aplicación y respeto por todo el poder político".
Los Derechos Humanos no son creaciones ni patrimonio de ningun sector social. La prodigiosa realidad de su esencia y gestación es que el mandato divino del amor al prójimo* rebasó siempre los corazones de los diversos luchadores que, en distintas circunstancias y lugares, forjaron los derechos humanos. 


"Los Derechos Humanos son la institucionalización del mandamiento de amar al prójimo"


*Lvt. 19,34 - Dt. 10,19 - Mc. 12,28-34.


Aldo Schiavetta
Bajo el influjo de 
la clarividencia de
Julia Cianci 



Manifiesto publicado en Internet, página: http://www.laverdadnosharamejores2.blogspot.com

No hay comentarios.:

Publicar un comentario